«No sé que me ha pasado, pero de momento me ha dado este afán de hacer estas cosas que se supone eran mi trabajo. ¿No es maravilloso postularse para algo?», expresó Bernier, enrollándose las mangas de su camiseta, porque ahora sí que va a meter mano. «De cualquier forma, no puedo esperar a explicarle a este país cómo mi administración será diferente de la que ya era parte y cómo cambiaré las cosas cuando llegue a la Fortaleza. De nuevo», aseguró.
Bernier dijo que pronto empezará a explicar cómo él es diferente y cómo no estaba de acuerdo con las cosas que pasaban y siguen pasando en Fortaleza, igualito que hace Ingrid Vila cada vez que ella escribe un artículo en El Nuevo Día.

