«Me despido con la conciencia tranquila: aquí está mi plan para reorganizar el partido, el que nunca llevé a cabo porque… bueno, eso no importa», declaró Bernier, mientras depositable el voluminoso volumen en la mesa. «El punto es que aquí les dejo un plan que le va a tocar ejecutar a otro y probablemente se lo pasará por donde no le da el sol. Estoy seguro que el partido le dará el valor que se merece a mis ideas, y que el líder entrante le hará caso a las recomendaciones del gran perdedor que soy», aseguró.
Se informó que el volumen ha sido colocado en el escritorio del presidente entrante, bien cerquita del triturador de papeles industrial que sin duda será su última morada.

