«Mano, esto es como los últimos días de clase, cuando estás a punto de graduarte de la superior. ¡Qué alivio!», reveló Padilla a la prensa. «Admito que hay días que como que me olvido y me empieza el estrés y me acuerdo entonces que no es mi problema. Muchacho, cuando Anaudi empezó a decir nombres me empezó a subir la presión más na’ pensando qué hacer con Perelló. Pero antes de que me diera cuenta: ¡ya Bernier le estaba pidiendo la cabeza! Ah, mano, qué chulería es vivir así», comentó.
El gobernador aseguró que no puede esperar para integrarse al mercado laboral para políticos dizque retirados, probablemente como asesor.

