«Llevo par de horas pensando aquí y no tengo nada para ustedes. Nada», confesó un abatido Cangrimán a sí mismo, mientras se daba otro palo de DonQ. «O sea… ¿el partido de Lincoln ha sido reducido a defender a Donald Fucking Trump con una mala imitación de Goofy? ¿Y lo confirman en Twitter con orgullo? O sea, si a uno de ustedes se le ocurre algo, tírense, que está llanito», exhortó.
Por un breve momento, Cangrimán trató de sacarle punta al caso de la actriz de porno Stormy Daniels contra el abogado de Trump, Michael Cohen, pero entonces se acordó que el caso está presidido en la jodí’a vida real por una jueza que entrenó para ser una conejita de Playboy y se fue a dormir.

